
Los fenicios vinieron de Fenicia, lo que hoy es Siria y Palestina, aunque a sí mismos no se llamaban fenicios, se llamaban cannaneos, por que su tierra de origen la llamaban Cannan. Son los griegos los que les llaman Phoinikés. Llamaron a nuestra tierra Hispania: "Tierra de conejos", terminología tomada posteriormente por los romanos.
Buscando riquezas llegaron a un lugar que físicamente se parecía a Tiro, ese lugar lo encontraron en la costa gaditana, antes de que la península de Cádiz fuera así, había tres islas separadas del interior enfrente de la costa, eligieron la pequeña,
Eryteia, y pusieron su templo en la más grande,
Kotinoussa, en la parte oriental fundaron el templo de Melkart, el dios fenicio protector de Tiro, que con un oráculo realizado en Tiro, decidió fundar una ciudad, buscando la plata y los metales que los tartésicos explotaban y sacaban por el río Guadalete, la colocación de Gades en su desembocadura, explica la intención de controlar este comercio.
La
fundación de Gades se puede situar sobre el 760-750a.C (s.VI a.C)Alcanzarán el esplendor de su desarrollo en el siglo VIII adC, desde la desembocadura del río Tajo al oeste hasta a del Segura en el este. Las primeras conexiones se hacen con
Cartago, floreciente entre las colonias fenicias. También fundan
Malaca (
Málaga), y
Abdera (
Adra, en la actual
provincia de Almería), llenando la costa mediterránea de factorías. Se exportan a oriente desde la península metales y salazones.
A partir del 700 aDC la penetración fenicia alcanza buena parte de las cuencas del Guadiana y el Guadalquivir, internándose en el territorio hasta alcanzar el sureste de la actual
provincia de Orense.
Los
griegos se instalan más al norte de la costa, en
Rhodes (
Rosas) y
Emporion (
Ampúrias), en la actual
zona de Cataluña. La minería fenicia en Tartessos llamó la atención de los griegos que inician su expansión en el mar conociendo las riquezas de la zona sur española. Los griegos tenían graves problemas con el suministro de estaño. Fundaron algunas factorías en la costa de Málaga que garantizaban los intercambios con los fenicios. La situación de entendimiento entre ambos pueblos y el Reino de Tartesos favoreció una época dorada en la que se produjo un proceso que se ha llamado de "
mediterranización" de las culturas indígenas peninsulares.